Miércoles, 16 Octubre 2019

Login to your account

Username *
Password *
Remember Me

#EmprendedoresJujeños: contagiar energía y compromiso con el sueño

María del Mar Quiroga es nutricionista y puso su propio centro de estética desde el arranque de su carrera con todo lo que esto significa para alguien que “recién comienza”. También es una sub30, inquieta, constante con la idea de crecer y progresar. El condimento de su trayectoria es su convicción en lo que emprende.

Se recibió de licenciada en nutrición en la universidad pública de Salta y al poco tiempo montó en San Salvador de Jujuy el Centro de estética “Mar Bella”.

Unió dos puntos importantes: nutrición y estética. Hoy adquiere relevancia ocuparse por la alimentación y planificar de manera consciente el menú semanal en aras de contar con la energía y los nutrientes que necesitamos. En tanto que la estética favorece la calidad de vida reforzando desde la confianza el incremento del autoestima.

 

Mar contó a  JujuyEconómico.com que hace dos meses montó su consultorio de nutrición en el mismo espacio de la estética, que ya tiene más de dos años en Jujuy. Es que el trabajo de ambas, se complementa.  Además los clientes, mujeres y hombres, cada vez más, tienen más exigencia y comienzan a entender el valor de sentirse bien con uno mismo por dentro y por fuera.

Esto para Mar es un desafío constante que la invita a capacitarse constantemente.

“El mercado es muy exigente, no me puedo quedar, ni conformar con lo poco, hay que invertir en capacitación, emprender nuevos rumbos” destaca.

“En el 2012 terminé de estudiar la carrera de nutrición, sólo me quedaba hacer las prácticas y la tesis. Al no tener que rendir, cursar, me quedaba por demás de tiempo libre. Y me dije ¿qué hago? Surgió estudiar cosmetología, esteticista”.

“En un primer momento, mi familia no quería saber nada. Me decían: ‘termina la carrera universitaria y hacé después lo que vos quieras’, esas fueron las palabras de mi familia. Era muy caro estudiar, entonces empecé a trabajar. Trabajé paralelamente cuando hacia las prácticas y ¡terminaba muerta!” cuenta aunque no se arrepiente.

Un trabajo que la marcó fue CONIN. “Surgió la posibilidad de trabajar como entrevistadora en la Fundación Conin, en Coronel Solá (Salta), una comunidad aborigen. Tomaba medidas antropométricas, peso, talla, todo lo relacionado con mi carrera (nutrición), fue una experiencia muy bella, un proyecto alucinante y tuvo gran repercusión. Tan es así que formamos parte de un programa de Jorge Lanata” cuenta orgullosa.

“De ahí quedé seleccionada para trabajar en la Municipalidad en Salta. Trabajé en una consultora, después de promotora. Ahorré todo lo que podía, me pagué la carrera de experta en belleza, después cosmetología, esteticista y compré mi primer equipo. Mi primera inversión”.

Volver al pago

Corría el 2015, Mar emprende su regreso a Jujuy.

Prepara el mate entre nostálgica y agradecida cuenta “¡Me pasó algo tremendo! Siempre cuento y les comento a mis clientas que soy una bendecida. Porque conocí una familia en Salta que tenía una estética muy importante y decidieron dedicarse a la soja. No sabían qué hacer con los aparatos, no les interesaba vender. Tenían equipos carísimos que estaban valuados en ese entonces arriba de 200.000 pesos. En un velorio se dio una charla, me contaron que cerraban y yo que abría. Me dicen tengo los equipos en casa si te interesa, le pregunté por el alquiler y me dicen probá y vemos. Cuando la cosa iba fuerte, fijamos un alquiler”.

“Salí con los tapones de punta -dice entre risas-. Así nació ‘Mar Bella’.  Por suerte tengo clientela que consume estética todo el año. Al tiempo empecé a comprar equipos, a importar, comprar nacionales. Una vez que tenía todo, devolví los que me habían prestado”.

Encantadora e hiperkinética, María del Mar, dice “Estoy muy agradecida con esta familia, me dieron una súper mano. Las cosas se van haciendo de a poco y el bolsillo no me daba”.

Iniciar el negocio en Jujuy tenía sus ventajas. Contaba una pequeña ayuda para emprender su sueño. “Mi mamá tenía un departamento en alquiler y es dónde tengo la estética”.

Pero arrancar no solo requirió de ahorros y el espacio físico resuelto, necesitaba un empujón económico que la muestre independiente y competitiva. “Por eso me presenté en el Consejo de la Microempresa con mi proyecto por un crédito. Gracias a Dios lo obtuve”.

“El proyecto inicial era para complementar con viandas saludables, quería hacer todo y de todo”, cuenta entusiasmada con gestos y se ríe. “Estaba embalada con todo, pero no podía. Hice las viandas y la otra mitad del crédito lo invertí en la estética. Un día me senté, reflexioné y prioricé la estética”.

Capacitación, un nuevo rumbo

“Estoy haciendo un posgrado de nutrición ortomolecular ¡es fabuloso! en la ciudad de Córdoba”.

Es una técnica moderna que consiste en mejorar desde el interior de la persona. La nutrición o medicina ortomolecular utiliza sustancias que existen en el cuerpo humano de forma natural y son necesarias para la vida. El propósito es  restituir el equilibrio nutricional del individuo. Es la parte de la medicina dedicada a la rehabilitación celular o, dicho de otro modo, al restablecimiento químico del organismo.

La mejor recompensa de este trabajo

Actualmente, además, trabaja en Palpalá en el Centro de Desarrollo Infantil (CDI), en el barrio San Martín, se llama “Mi mundo feliz”. Junto a otros colegas, desarrollan tareas vinculadas al bienestar de los niños. Realizan el detalle del menú, toman medidas, la valoración nutricional, elaboran informes.

“Al inicio, les hacemos a los papis una encuesta para conocer la situación socioeconómica de los niños, conocer el estado de cada familia. A mitad de año, hacemos otro informe y al final del año, para ver si mejora el estado nutricional”.

En cuanto a la estética, “tengo clientas de todo tipo, por ejemplo, las clientas golondrinas -así las llamo- que vienen en esta época a modelar para el verano, irse de vacaciones y vuelven al año siguiente”  

“Otras lo toman como una terapia, más que a mejorar algún aspecto, vienen a charlar, en busca de compañía y también, aquellas que realmente vienen con algún problema nutricional o en busca de complementar las dos cosas (estética y nutrición)”.

El valor del trabajo

La retribución personal de lo que Mar eligió para su futuro, tiene dos aristas: por un lado, ayudar a las personas desde los comienzos de la vida y la trascendencia de la nutrición. Por el otro, la importancia de tener un cuerpo saludable desde la autoestima que lo logra con la estética.

“Me llena el alma y me enorgullece ver sus cambios. El progreso, el día a día y estar a la par, ver que se van concretando pequeñas cosas, incorporando nuevos hábitos. Muchas veces él o la paciente presenta una autoestima baja y acá, acompañamos para modificar esta situación, ya sea del lado estético o por su salud que es lo más importante”.

Valora este artículo
(0 votos)
Modificado por última vez en Viernes, 28 Septiembre 2018 01:20
Concejo2107
Banner EJESA

Facebook