Lunes, 06 Julio 2020

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Polinizadores y su hábitat: la seguridad alimentaria del mundo en sus manos

El 20 de mayo se celebra el día mundial de uno de los insectos que más activamente contribuyen a la seguridad alimentaria y a la nutrición de la población global, del que depende el 75% de los cultivos del mundo: las abejas.

A los fines de contextualizar esta fecha, se repasan comentarios locales, considerando que en Argentina existen unas cinco especies más comunes de abejas meliponas, con un uso determinado según la región. Gustavo Marino, del proyecto Usubi (Uso Sustentable de la Biodiversidad) describió este potencial. 

"Las abejas nativas sin aguijón cumplen un servicio muy importante en lo que es polinización, tanto de las plantas silvestres como las cultivadas; son muy efectivas, cuando están cuidadas y conservadas aumenta la producción de frutos de todo tipo en una chacra, por ejemplo".

En igual sentido, Norma Hilgert, del Instituto de Biología Subtropical de Iguazú (Misiones), sostuvo que a mayor volumen de producción también será más alto su aprovechamiento como alimento y uso medicinal.

"Por ejemplo en Misiones la miel de la abeja Yateí es principalmente usada como medicinal, en cambio la de la Mansita en las Yungas es más usada como alimento. En Córdoba también se le da más uso medicinal que alimenticio".

A ello se unen las declaraciones desde la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO): “algunos polinizadores como las abejas, las aves y los murciélagos inciden en el 35% de la producción agrícola mundial, elevando la producción de 87 de los principales cultivos alimentarios del mundo, y de muchos medicamentos derivados de las platas. El 75% de los cultivos de todo el mundo que producen frutas o semillas para uso humano como alimento dependen, al menos en parte, de los polinizadores”.

Para reconocer la importancia y la responsabilidad de las abejas en este proceso, la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió en el año 2018 que cada 20 de mayo se celebraría el Día Mundial de las Abejas, coincidiendo con el nacimiento de Anton Janša, pionero esloveno de la apicultura moderna. “Esta celebración anual permite sensibilizar acerca del papel esencial que las abejas y otros polinizadores desempeñan en el mantenimiento de la salud de las personas y el planeta, así como sobre los muchos desafíos que afrontan hoy en día”, explican desde la FAO.

“En la actualidad, el número de abejas, polinizadores y muchos otros insectos está disminuyendo. Este día supone una oportunidad para que todos –gobiernos, organizaciones, sociedad civil y ciudadanía interesada– promovamos acciones que protejan y ayuden a los polinizadores y sus hábitats, incrementen su abundancia, mantengan su diversidad y apoyen a los apicultores y el desarrollo sostenible del sector apícola. Las abejas y la apicultura desempeñan un papel importante en el medio ambiente y la producción agrícola, en el apoyo a los medios de vida rurales, la creación de empleos rurales dignos y la mejora de la seguridad alimentaria y nutrición”.

La pandemia producida por el covid-19 ha tenido también repercusiones en el sector apícola afectando a la producción, mercado y a los medios de vida de los apicultores; por ello, desde la FAO han planificado un programa completo para el 20 de mayo, apuntando a estudiar la función de la apicultura en el apoyo a las comunidades rurales y en la mejora de la seguridad alimentaria y nutricional en esta difícil situación, según informó CorreoWeb.es

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Concejo2107

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