Los mercados financieros atraviesan el cierre de una semana marcada por un cambio importante en las condiciones internacionales. La Reserva Federal de Estados Unidos elevó el miércoles su tasa de referencia en 25 puntos básicos, hasta el rango de 3,75%-4%, concretando su primera suba en más de tres años y dejando abierta la posibilidad de nuevas medidas de endurecimiento monetario.
La decisión modificó rápidamente el escenario para los activos de riesgo. Este viernes 18 de septiembre, el rendimiento de referencia de los bonos del Tesoro estadounidense superó el 5%, mientras Wall Street mostró un comportamiento mixto y los inversores volvieron a evaluar el costo de mantener posiciones en acciones frente a una renta fija que ofrece retornos cada vez más elevados.
El contexto internacional también sigue condicionado por la inflación, el petróleo por encima de los USD 100 y las tensiones geopolíticas. Para los mercados emergentes, esta combinación implica condiciones financieras más exigentes: tasas estadounidenses más altas tienden a encarecer el financiamiento y elevar la rentabilidad requerida a los activos considerados de mayor riesgo.
Tempus AI, una de las grandes protagonistas de la semana
En medio de la volatilidad tecnológica, Tempus AI (TEM) se convirtió en uno de los nombres destacados de Wall Street.
La acción llegó a acumular una suba cercana al 40% durante la semana, impulsada por las expectativas que despertaron las declaraciones de su fundador y CEO, Eric Lefkofsky, durante la conferencia global de salud de Morgan Stanley realizada el 15 de septiembre. Solo en la rueda del jueves, el papel avanzó alrededor de 15% y acumulaba aproximadamente 36% en cinco jornadas.
Detrás de la reacción del mercado aparece una tesis que va mucho más allá del negocio tradicional de diagnóstico: Tempus busca transformar su enorme volumen de información clínica, molecular y genómica en una plataforma capaz de alimentar soluciones de inteligencia artificial aplicadas a la medicina de precisión.
Los números ayudan a explicar el entusiasmo. En el segundo trimestre de 2026, Tempus reportó ingresos por USD 382,5 millones, un crecimiento interanual del 22%. Su negocio de Data Licensing & Modeling aumentó 36% y la compañía informó la firma de aproximadamente USD 200 millones en nuevas licencias de datos y aplicaciones.
A esto se sumaron novedades durante septiembre. La empresa anunció una iniciativa destinada a construir un enorme conjunto de datos genómicos multimodales, inicialmente con 100.000 secuencias completas vinculadas con resultados clínicos y con el objetivo de largo plazo de alcanzar un millón de genomas. También obtuvo hasta USD 9,5 millones de financiamiento de ARPA-H para desarrollar y desplegar inteligencia artificial autónoma aplicada a cardiología.
Tempus asegura actualmente contar con más de 45 millones de registros para investigación y más de 500 petabytes de datos almacenados, además de conexiones con aproximadamente el 65% de los centros médicos académicos y el 55% de los oncólogos de Estados Unidos.
De esta manera, el mercado parece comenzar a valorar a TEM no solamente como una compañía de diagnóstico, sino como una posible plataforma de datos e inteligencia artificial aplicada a salud.
CrowdStrike y la otra cara del boom de la inteligencia artificial
Otro sector que logró destacarse durante la semana fue el de la ciberseguridad, con CrowdStrike (CRWD) entre sus principales referentes.
La acción volvió a moverse en zona de máximos históricos, después de una fuerte revalorización del sector. El movimiento no responde únicamente a una noticia corporativa puntual: detrás aparece una rotación del mercado hacia compañías que podrían beneficiarse de uno de los efectos secundarios del crecimiento acelerado de la inteligencia artificial.
La lógica de los inversores es sencilla: sistemas de IA más poderosos también pueden incrementar la sofisticación y escala de las amenazas informáticas, obligando a empresas y gobiernos a destinar mayores recursos a proteger identidades, infraestructura, datos y sistemas críticos.
Esta percepción ya produjo movimientos importantes. Durante la semana, CrowdStrike llegó a subir 13,8% en una jornada y marcó un récord, acompañada por fuertes avances de otras compañías de seguridad informática. El mercado está prestando especial atención a áreas como seguridad de identidad, gobernanza de datos y protección de sistemas basados en inteligencia artificial.
Sin embargo, las fuertes valorizaciones también empiezan a generar cautela entre algunos analistas, que advierten que parte de las expectativas vinculadas a la inteligencia artificial ya se encuentran incorporadas en los precios de varias compañías del sector.
Argentina: del rebote del jueves a una nueva rueda bajo presión
En el mercado argentino, la jornada del jueves 17 había mostrado una recuperación parcial. El índice local avanzaba alrededor de 0,84%, con Grupo Financiero Galicia (GGAL) +1,06%, Banco Macro (BMA) +1,46% y Central Puerto (CEPU) +3,9%, mientras YPF retrocedía 0,31%.
Pero el escenario volvió a deteriorarse este viernes.
Durante la rueda del 18 de septiembre, el S&P Merval retrocedía alrededor de 1%, mientras los títulos públicos en dólares cedían aproximadamente 0,5%. El riesgo país volvió a ubicarse por encima de las 500 unidades y alcanzaba aproximadamente 521 puntos básicos durante la jornada.
El comportamiento muestra la sensibilidad que mantienen los activos argentinos frente al contexto externo. La suba de tasas de la Fed y el rendimiento de los bonos estadounidenses constituyen un escenario más desafiante para la deuda emergente y, particularmente, para Argentina.
Los bonos soberanos en dólares llegaron a la última rueda de la semana después de haber mostrado mayormente avances durante el jueves, pero enfrentando ahora un contexto internacional más exigente tras el giro monetario estadounidense.
Como referencia, en la rueda previa las cotizaciones informadas para algunos títulos hard dollar se encontraban en AO27D USD 102,50; AO28D USD 94,70; GD30D USD 57,91 y GD35D USD 78,78.
La evolución de estos títulos resulta particularmente relevante porque el precio de los bonos y el riesgo país se encuentran directamente relacionados: cuando aumenta la rentabilidad exigida por los inversores y caen los precios de la deuda, el indicador de riesgo soberano tiende a subir.
Dólar: relativa estabilidad pese al aumento de la volatilidad financiera
El mercado cambiario, en cambio, continúa mostrando movimientos bastante más moderados que los observados en acciones y bonos.
Este viernes 18 de septiembre, el dólar oficial minorista se mantenía alrededor de $1.535, mientras el dólar mayorista operaba cerca de $1.511.
Entre los dólares financieros, el MEP se ubicaba aproximadamente en $1.535,17, con una brecha cercana al 1,6%, mientras el Contado con Liquidación (CCL) cotizaba alrededor de $1.582,72, con una diferencia aproximada del 4,7% frente al tipo de cambio oficial mayorista. El dólar blue, por su parte, operaba alrededor de $1.550 para la venta.
Las cifras muestran que, por el momento, la mayor tensión financiera se está manifestando en los precios de acciones y bonos y en el riesgo país, más que en una aceleración significativa del mercado cambiario.
Las tasas de Estados Unidos vuelven al centro de la escena
La gran variable para las próximas ruedas será nuevamente la política monetaria estadounidense.
La Fed no solamente aumentó la tasa por primera vez en tres años: la mayoría de sus funcionarios contempla al menos otra suba antes de finalizar 2026. Al mismo tiempo, los mercados deben absorber rendimientos del Treasury estadounidense cercanos o superiores al 5%, petróleo por encima de USD 100 y una inflación que continúa obligando a los bancos centrales a mantener políticas restrictivas.
Este viernes, incluso después de la volatilidad de las últimas jornadas, el S&P 500 permanece aproximadamente 2% por debajo de su máximo de 2026. Los inversores continúan respaldándose en la fortaleza de las ganancias corporativas, aunque ahora enfrentan mayores dudas sobre el ritmo de inversión en inteligencia artificial y sobre cuánto tiempo permanecerán elevadas las tasas de interés.
En ese escenario aparecen dos historias contrapuestas dentro del mismo fenómeno tecnológico. Por un lado, empresas como Tempus AI muestran que el mercado todavía está dispuesto a premiar agresivamente negocios donde la inteligencia artificial puede abrir nuevas fuentes de ingresos. Por otro, la fortaleza de CrowdStrike y otras compañías de ciberseguridad refleja que los inversores también comienzan a posicionarse frente a los riesgos que acompañan esa transformación.
Para Argentina, la ecuación será más exigente: con tasas internacionales elevadas, Treasuries cerca del 5% y un riesgo país nuevamente por encima de los 500 puntos, el comportamiento de los bonos soberanos será una de las principales variables a seguir para determinar si la reciente volatilidad representa un episodio transitorio o comienza a configurar un escenario financiero más desafiante.