Rubén Grosso, productor ganadero y miembro de la comisión directiva de la Unión de Empresarios de Jujuy (UEJ), aportó el dato: “en nuestra provincia actualmente se consumen 225.000 litros de leche diaria en todas sus variedades, como quesos, yogures y sus derivados procesales”.
Pero el sector lechero de Jujuy no llega a producir ni 5000 litros diarios, por lo que el primer paso es promover el funcionamiento del mercado local.
“El gobierno actual tiene mucha voluntad para que se concrete el proyecto de la Cuenca Lechera. La visión política que tuvo Gerardo Morales fue tratarlo y ponerlo en marcha”.
En este sentido agregó que tienen un contacto fluido con la Dirección de Lechería de Nación, a cargo de Alejandro Sanmartino, el Ministerio de Desarrollo Económico y Producción y con la secretaria provincial de Desarrollo Productivo, Patricia Ríos.
Destacó que el acuerdo con el Estado responde a un pedido histórico del sector productivo para impulsar la producción de leche pasteurizada y otras líneas afines. “El objetivo es tener instalado los tambos con las vacas aquí en nuestra provincia en el 2019”.
Grosso remarcó que uno de los conceptos que debe primar en este proyecto es el asociativismo: “un tambero solo no puede producir la cantidad para hacer volumen y alimentar un mercado. Por eso, se busca reunir a varios productores y así abastecerlo”.
Hasta ahora son 9 gamberros los que forman parte de la Cuenca Lechera. La propuesta de la Cuenca Láctea es, a corto plazo, conformar una Sociedad Anónima que antes de mediados de año esté lista para la construcción del “megatambo”. Entre marzo o abril de 2019 llegarían las primeras vacas.
El proyecto busca generar 1000 puestos de trabajo, de manera directa e indirecta, y así reactivar la economía jujeña.
Por último el productor ganadero indicó que “la idea es poder producir leche en Jujuy y proveer en escuelas y comedores, para así beneficiar la producción local”.