"El sistema universitario se encuentra en una situación crítica, por una lógica de deterioro progresivo del financiamiento universitario que está llevando al sistema a una situación crítica, que puede tener consecuencias irreversibles en los próximos años", dijo el rector de la UNJu, Mario Bonillo. Bajo esta perspectiva, se realizó la marcha en defensa de la universidad pública en Jujuy, en sintonía con el resto del país.
La falta de actualización de gastos de funcionamiento -que si bien tuvo un ajuste en mayo quedaron por debajo de lo necesario por los índices de inflación- se unió al reclamo por la pérdida del poder adquisitivo de docentes, investigadores y no docentes, con consecuencias múltiples en el sostenimiento de la enseñanza superior. Así lo refrendaron en la capital provincial profesionales y trabajadores de múltiples sectores académicos, estudiantes y egresados de la universidad pública autoconvocados, legisladores, ciudadanos en general.
No obstante, el reclamo territorial no tuvo eco en el Ejecutivo: horas más tarde, el presidente Javier Milei vetó, a través del decreto 879, la Ley de Financiamiento Universitario en su totalidad que establecía la actualización por inflación de las transferencias para el mantenimiento de las universidades y de los salarios de los docentes.
Ahora el tema será sometido a una votación en el Congreso que, a diferencia de lo ocurrido con la fórmula jubilatoria, podría no contar esta vez con los votos necesarios para sostener el veto.
A través de un comunicado difundido por la Oficina del Presidente, el Gobierno argumentó que el proyecto universitario era “irresponsable” y que rechazará cualquier proyecto que “no contemple una partida presupuestaria específica y atente contra el equilibrio fiscal”.
— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) October 3, 2024
Foto: Mariana Mamaní