La entidad precisó que el repunte interanual de junio fue impulsado exclusivamente por eventos estacionales y de calendario, como la inyección de liquidez a raíz del Sueldo Anual Complementario (SAC) y las compras por el inicio del Mundial.
En este enfoque, agregó que el flujo de transacciones fue “altamente selectivo” y no logró revertir la caída intermensual general, frente a un consumidor con presupuesto restringido que priorizó gastos puntuales y relegó la adquisición de bienes durables. No obstante, se destacó el crecimiento del consumo por rubros:
Perfumería: registró un alza del 9,5% interanual.
Farmacia: creció el 5,4% frente al mismo mes del año pasado. Según CAME, obedeció al aumento de patologías respiratorias y campañas preventivas.
Alimentos y bebidas: registró una suba del 2,9%, dinamizados por el aguinaldo y por la demanda específica también de snacks y panificados por el Mundial.
Textil e indumentaria: repuntó el 1,9% respecto al análisis interanual, a partir del recambio de prendas por la temporada invernal, la demanda de artículos deportivos y de la Selección Argentina, según la entidad.
Rubros en caída
Bazar, decoración y muebles: registraron un retroceso interanual del 3,1%.
Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción: disminuyó un 2%, afectado por la paralización de obras nuevas.
Calzado y marroquinería: tuvo una retracción interanual del 1%.
Ventas on-line y con financiación, de cara a la amenaza de las importaciones
En tanto, CAME señaló que, a diferencia de los locales físicos, las ventas online realizadas por los comercios con local a la calle denotaron un desempeño positivo, con un incremento interanual del 16,7% y una suba desestacionalizada del 4,1% frente al mes anterior.
Asimismo, la entidad subrayó que las operaciones comerciales se apoyaron en esquemas de financiación en cuotas y beneficios bancarios, frente a “la falta de liquidez directa” por parte del público consumidor.
En el relevamiento, se expuso además que los comerciantes marcaron su peligroso margen de rentabilidad por los costos fijos estructurales actualizados y el avance de la competencia importadora. El 50,1% de los encuestados señaló una situación económica estable en términos interanuales -con 1,9 puntos porcentuales de aumento frente a mayo- y donde la proporción de locales con un escenario operativo desfavorable se redujo al 43,1%.
De cara a los próximos doce meses, el 52,3% de los consultados prevé la continuidad de este escenario sin mayores variaciones; un 37,7% proyecta una mejora en su nivel de actividad y un 10% estima un empeoramiento. Asimismo, el 60% considera que el escenario actual es adverso para la inversión y la inyección de capital.