Los mercados financieros dieron este lunes 5 de octubre una contundente primera respuesta al resultado de las elecciones presidenciales de Brasil. El senador Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL), obtuvo 47,03% de los votos válidos, frente al 45,16% de Luiz Inácio Lula da Silva, actual presidente y candidato del Partido de los Trabajadores (PT).
Con prácticamente la totalidad de las urnas escrutadas, Bolsonaro consiguió alrededor de 56,1 millones de votos contra 53,9 millones de Lula. Ninguno superó el 50%, por lo que ambos volverán a enfrentarse en una segunda vuelta prevista para el 25 de octubre.
El dato relevante para los inversores no fue solamente la victoria de Bolsonaro, sino la magnitud de la sorpresa respecto de las expectativas previas. Esa diferencia entre lo que esperaba el mercado y el resultado efectivo explica buena parte de la intensidad del movimiento inicial de los activos brasileños.
EWZ: Brasil sube más de 12% en Wall Street
Uno de los primeros termómetros de la reacción financiera fue el iShares MSCI Brazil ETF (EWZ), principal ETF utilizado por los inversores internacionales para obtener exposición al mercado accionario brasileño.
Durante la preapertura de este lunes llegó a registrar una suba superior al 12%, reflejando una fuerte entrada de compradores sobre los activos vinculados con Brasil. El movimiento había comenzado a tomar fuerza a medida que avanzaba el escrutinio electoral y se consolidaba la ventaja de Bolsonaro.
La magnitud de la reacción resulta especialmente significativa porque EWZ tiene una importante exposición a los sectores financiero, energético y de materias primas. Entre sus principales posiciones aparecen compañías como Petrobras, Vale, Itaú Unibanco y otras grandes empresas brasileñas.
Durante algunos momentos de las operaciones previas a la apertura, el movimiento llegó a ser todavía más pronunciado, mientras los futuros vinculados con el mercado brasileño también anticipaban una jornada de fuertes ganancias.
Petrobras y los bancos lideran la reacción
La euforia se trasladó inmediatamente a las compañías brasileñas que cotizan en Wall Street. Petrobras (PBR) se ubicó entre los principales activos beneficiados, acompañada por fuertes movimientos en los ADR de las entidades financieras brasileñas.
Itaú Unibanco (ITUB) y Bradesco (BBD) registraron avances de dos dígitos durante la preapertura, mientras Nubank (NU) también acompañó el movimiento positivo. Vale (VALE), uno de los gigantes mineros del país, operaba igualmente con importantes ganancias.
El protagonismo de los bancos no resulta casual. El sector financiero tiene una participación considerable dentro del mercado bursátil brasileño, por lo que una mejora de las expectativas fiscales, una reducción de las primas de riesgo y una eventual caída de las tasas de interés de largo plazo pueden tener un impacto directo sobre sus valuaciones.
El real brasileño también se fortalece
La reacción no quedó limitada a las acciones. El real brasileño también mostró una fuerte apreciación frente al dólar, otra señal de la mejora inicial en la percepción de riesgo de los inversores internacionales sobre Brasil.
Este movimiento resulta especialmente importante para EWZ porque el ETF está denominado en dólares. Cuando las acciones brasileñas suben simultáneamente con una apreciación del real, el inversor internacional puede recibir un doble impulso: la valorización de las acciones y el efecto positivo del tipo de cambio.
Ese fenómeno ayuda a explicar por qué EWZ puede registrar movimientos considerablemente superiores al propio Ibovespa cuando este último es medido en moneda local.
¿Por qué el mercado celebra el resultado?
La lectura inicial del mercado parece concentrarse principalmente en varios factores. El primero es que Bolsonaro obtuvo un resultado mejor al esperado, modificando rápidamente las probabilidades que los inversores asignaban a cada candidato antes de la elección.
En segundo lugar, aumenta la posibilidad de un cambio en la orientación económica de Brasil. Parte del mercado asocia una eventual administración de Bolsonaro con políticas más favorables a la reducción del gasto público, mayor disciplina fiscal, participación del sector privado y posibles privatizaciones.
Otro punto central pasa por las cuentas públicas. Brasil mantiene desde hace tiempo preocupaciones relacionadas con la trayectoria del gasto y de la deuda. Una eventual política fiscal más restrictiva podría reducir las primas de riesgo exigidas a los activos brasileños y mejorar las condiciones financieras del país.
El escenario legislativo también será relevante. La composición del Congreso determinará en buena medida la capacidad del próximo presidente para avanzar con reformas económicas, fiscales y regulatorias.
Petrobras, uno de los activos a seguir
Petrobras aparece nuevamente entre los activos con mayor sensibilidad política. La petrolera estatal reaccionó con una fuerte suba en Nueva York luego de conocerse el resultado electoral.
El mercado suele incorporar una prima o descuento político en Petrobras debido a la posibilidad de modificaciones en su política de precios, dividendos, inversiones y administración dependiendo de la orientación del Gobierno brasileño.
Una eventual victoria de Bolsonaro podría ser interpretada por parte de los inversores como una reducción del riesgo de intervención estatal y una política potencialmente más favorable a los accionistas. Sin embargo, esa expectativa todavía depende del resultado de la segunda vuelta y no constituye una certeza sobre las políticas que finalmente serían implementadas.
Bancos brasileños: otro de los grandes ganadores
Itaú y Bradesco estuvieron entre los papeles de mejor comportamiento inmediatamente después de conocerse el resultado.
El razonamiento del mercado pasa por una eventual combinación de menor riesgo fiscal, fortalecimiento del real, reducción de las tasas largas y mejora de las expectativas de crecimiento e inversión.
Por eso, para los inversores que siguen Brasil, el comportamiento de ITUB, BBD, NU y otros activos financieros durante las próximas jornadas puede funcionar como un indicador adicional del grado de confianza que el mercado asigna al nuevo escenario político.
La elección todavía no terminó
La fuerte suba inicial tampoco significa que haya desaparecido el riesgo. La segunda vuelta será el 25 de octubre, por lo que Brasil ingresa ahora en varias semanas de elevada sensibilidad política y financiera.
Bolsonaro parte de 47,03% y Lula de 45,16%, una diferencia relativamente reducida. La atención estará puesta ahora en cómo se distribuyan los votos obtenidos por los restantes candidatos y, fundamentalmente, en las nuevas encuestas de intención de voto que se conozcan antes del balotaje.
Esto implica que las próximas semanas podrían mostrar una volatilidad considerable en EWZ, Petrobras, bancos, Ibovespa y el real brasileño cada vez que aparezcan nuevas encuestas, declaraciones de los candidatos o señales sobre sus eventuales programas económicos.
Qué mirar desde ahora
Para los inversores, cinco variables pueden convertirse en el termómetro de Brasil hasta el balotaje: EWZ, como referencia internacional de las acciones brasileñas; el Ibovespa; el cruce USD/BRL; los ADR de Petrobras y los grandes bancos; y las nuevas encuestas entre Bolsonaro y Lula.
La reacción inicial deja un mensaje claro: el mercado está asignando un valor positivo a la posibilidad de un cambio político y económico en Brasil. Sin embargo, después de un movimiento superior al 12% en EWZ y subas de dos dígitos en varias acciones, también aumenta considerablemente el riesgo de volatilidad y toma de ganancias.
La diferencia entre Bolsonaro y Lula es inferior a dos puntos porcentuales y todavía queda una segunda vuelta. Por eso, el 25 de octubre se transforma en una de las fechas más importantes del calendario financiero latinoamericano de 2026, con los mercados atentos a cada señal que pueda modificar las probabilidades de uno u otro candidato.