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Kicillof en Jujuy: acuerdos con Sadir, preocupación por las economías regionales y fuertes críticas al Gobierno nacional

El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, visitó Jujuy y mantuvo un encuentro institucional con Carlos Sadir, con quien avanzó en siete convenios de cooperación en áreas como minería, empleo, seguridad y gobierno digital. Durante su visita, advirtió sobre las dificultades que atraviesan las economías regionales, cuestionó las políticas económicas de Javier Milei y planteó la necesidad de fortalecer la articulación entre provincias para sostener la producción y el empleo.

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, llegó a Jujuy en el marco de una agenda institucional y política que incluyó una reunión con su par jujeño, Carlos Sadir, en Casa de Gobierno. El encuentro permitió avanzar en acuerdos de cooperación entre ambas jurisdicciones y abordar la situación económica y productiva del país, con especial atención a las dificultades que enfrentan las economías regionales.

Durante su visita, el mandatario bonaerense recorrió el Salón de la Bandera, donde conoció la historia y el valor patrimonial de la Bandera Nacional de la Libertad Civil, uno de los principales símbolos históricos de Jujuy.

La recepción contó con la participación del vicegobernador Alberto Bernis y el jefe de Gabinete, Freddy Morales.

Más allá del carácter institucional de la visita, Kicillof aprovechó su contacto con la prensa para realizar un diagnóstico crítico de la situación económica nacional, advertir sobre el impacto de las políticas del Gobierno central en las provincias y plantear la necesidad de construir mecanismos de cooperación que permitan sostener la actividad productiva.

Siete convenios para fortalecer la cooperación entre Buenos Aires y Jujuy

Uno de los principales resultados del encuentro fue el avance en siete convenios de colaboración entre ambas provincias, destinados a compartir experiencias de gestión y promover acciones conjuntas en diferentes áreas.

Según explicó Kicillof, los acuerdos comprenden un convenio marco de cooperación y acciones específicas vinculadas con gobierno digital, trabajo y empleo, deporte, minería, desarrollo agrario y seguridad.

El gobernador destacó que, pese a las diferencias de tamaño y estructura productiva entre ambas jurisdicciones, existen experiencias y herramientas de gestión que pueden aprovecharse de manera conjunta.

En ese sentido, señaló que Buenos Aires concentra una parte importante de la actividad industrial y agropecuaria del país, pero también cuenta con economías regionales que enfrentan dificultades similares a las de las provincias del norte argentino.

Para Kicillof, la articulación institucional adquiere especial relevancia en un escenario económico complejo, donde los gobiernos provinciales deben responder a demandas sociales y productivas con recursos limitados.

Economías regionales: preocupación por el tabaco, el azúcar, la minería y el turismo

Durante su visita, el mandatario bonaerense sostuvo que las dificultades económicas que observa en Jujuy presentan similitudes con las que atraviesan distintos sectores productivos de Buenos Aires.

En particular, mencionó las problemáticas relacionadas con la producción de legumbres, tabaco y azúcar, además de las dificultades que afectan al turismo y la minería.

Kicillof explicó que, aunque Buenos Aires no produce tabaco ni azúcar, cuenta con industrias que procesan productos derivados de esas actividades, por lo que las crisis de las economías regionales también repercuten sobre su estructura industrial.

En su diagnóstico, vinculó las dificultades productivas con la caída del consumo, los problemas salariales, las tasas de interés y las condiciones económicas que enfrentan pequeños y medianos productores.

El gobernador también hizo referencia a las inquietudes relacionadas con la actividad minera jujeña y la participación de trabajadores provenientes del exterior, una problemática que, según indicó, le fue transmitida durante su visita.

Otro de los temas que mencionó fue la situación del comercio fronterizo, particularmente frente a recientes resoluciones nacionales que, de acuerdo con lo expresado por el mandatario, generaron preocupación entre actores económicos de la provincia.

Kicillof sostuvo que estas problemáticas requieren respuestas que contemplen las particularidades de cada territorio y cuestionó la ausencia de políticas nacionales específicas para acompañar a los sectores productivos regionales.

Minería y recursos naturales: el desafío de agregar valor en Argentina

La minería también ocupó un lugar relevante en las declaraciones del gobernador bonaerense, quien planteó la necesidad de discutir qué participación tendrá la industria nacional en el aprovechamiento de los recursos naturales.

Kicillof advirtió que el desarrollo de actividades extractivas debe estar acompañado por procesos de industrialización y generación de valor agregado dentro del país.

En ese marco, se preguntó quiénes producirán los bienes de capital, los derivados industriales y los productos que pueden desarrollarse a partir de los recursos mineros y energéticos argentinos.

El mandatario comparó este desafío con antiguos modelos económicos basados en la exportación de materias primas y la posterior importación de productos elaborados.

Su planteo adquiere especial relevancia para provincias como Jujuy, donde la actividad minera, particularmente la vinculada al litio, representa uno de los principales sectores con potencial para impulsar nuevas inversiones, empleo y desarrollo de proveedores.

En su agenda provincial, Kicillof también anticipó una visita a un centro de investigaciones vinculado al litio, en el marco de su interés por el desarrollo científico y tecnológico asociado a los recursos naturales.

Fuertes críticas a Milei por el impacto de las políticas nacionales

El gobernador bonaerense dedicó buena parte de sus declaraciones a cuestionar el rumbo económico del presidente Javier Milei, al considerar que las decisiones del Gobierno nacional afectan especialmente a las provincias y a sus sectores productivos.

Kicillof calificó la política nacional como centralista y cuestionó la falta de acompañamiento a las necesidades específicas de los territorios.

Según su interpretación, la evolución de determinados indicadores macroeconómicos no refleja necesariamente las dificultades que atraviesan los hogares, las pequeñas empresas y las economías regionales.

También cuestionó la interrupción de programas y transferencias nacionales vinculados con medicamentos, educación, equipamiento escolar y obra pública, al sostener que los gobiernos provinciales deben intentar compensar esas responsabilidades mientras enfrentan restricciones de recursos.

En ese contexto, expresó una de las principales definiciones de su visita:

“No hay solución provincial para los problemas nacionales”.

Kicillof sostuvo que las provincias pueden desarrollar políticas para amortiguar los efectos de la crisis, pero consideró que existen problemas estructurales que requieren decisiones del Gobierno nacional.

Asimismo, remarcó que las diferencias políticas entre gobernadores no deberían impedir la construcción de acuerdos institucionales.

En ese sentido, destacó el diálogo mantenido con Sadir, pese a que ambos pertenecen a espacios políticos diferentes, y defendió la cooperación entre jurisdicciones como una herramienta para enfrentar dificultades comunes.

La articulación entre provincias como respuesta a la crisis

Frente al escenario económico que describió, Kicillof propuso fortalecer los mecanismos de colaboración entre gobiernos provinciales.

El mandatario consideró que compartir experiencias, programas y capacidades institucionales puede contribuir a encontrar soluciones concretas en áreas donde existen necesidades similares.

Para el gobernador bonaerense, esta cooperación resulta especialmente importante cuando las provincias deben atender demandas relacionadas con producción, empleo, salud, educación e infraestructura.

En ese marco, los convenios impulsados con Jujuy representan una oportunidad para desarrollar iniciativas conjuntas, aunque sus resultados dependerán de la implementación efectiva de los compromisos asumidos.

Una visita institucional con proyección política

Además de la agenda de gestión, Kicillof confirmó que su visita incluía encuentros con dirigentes políticos y representantes del justicialismo jujeño, en el marco de las conversaciones sobre el escenario electoral nacional.

El gobernador, quien también se refirió a su responsabilidad dentro del Partido Justicialista bonaerense, sostuvo que todavía es prematuro definir candidaturas y alianzas electorales, aunque consideró necesario comenzar a construir una alternativa política frente al Gobierno nacional.

En ese sentido, defendió la importancia de contar con mecanismos de participación interna, como las elecciones primarias, para definir candidaturas y ampliar la representación de distintos sectores.

También señaló que su presencia en Jujuy respondía a la intención de escuchar a dirigentes y actores locales, conocer las particularidades de la provincia y contribuir a la construcción de acuerdos.

La visita dejó así dos dimensiones diferenciadas: por un lado, una agenda institucional de cooperación entre Buenos Aires y Jujuy, con acuerdos en áreas estratégicas para ambas provincias; por otro, un posicionamiento político de Kicillof frente a la situación económica nacional y al escenario electoral que comenzará a definirse durante el próximo año.

En el plano productivo, el encuentro puso sobre la mesa desafíos compartidos por distintas regiones argentinas: sostener las economías regionales, fortalecer las cadenas de valor, promover el empleo y lograr que el aprovechamiento de los recursos naturales se traduzca en mayor desarrollo local.

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Modificado por última vez en Viernes, 30 Octubre 2026 17:23

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