Según el informe de Politikon Chaco, la recaudación tributaria provincial cayó 7,9% real respecto de 2023, consolidando un escenario de fuerte deterioro de ingresos propios en los distritos.
Ello, en base al estudio de 21 jurisdicciones, donde CABA y Provincia de Buenos Aires juntas representan al 61% del total. En tercer lugar, se ubica Córdoba (10,1%), seguido luego por Neuquén (4,5%) y Mendoza (3,9%). El resto de los distritos quedan por debajo del 3% de participación. Formosa y La Rioja se ubican al fondo del ranking con solo 0,4% de participación en cada caso.

Panorama nacional: ingresos en retroceso y presión sobre las provincias
El relevamiento evidencia que la caída fue generalizada en el país y golpeó especialmente a los impuestos vinculados a la actividad económica. La contracción se explica por menor consumo, menor actividad y pérdida del poder adquisitivo, siendo los tributos provinciales más afectados:
- Ingresos Brutos (principal fuente de financiamiento)
- Sellos
- Impuesto Automotor e Inmobiliario
El informe remarca que el retroceso se produce en un contexto de ajuste fiscal nacional y reducción de transferencias, lo que deja a las provincias con menos margen financiero para sostener gasto y servicios.

Jujuy dentro del mapa de las provincias
En el ranking de variación real de recaudación, varias provincias muestran caídas pronunciadas. Jujuy se ubica dentro del grupo de jurisdicciones con descenso significativo de ingresos propios, reflejando la debilidad económica regional.
El comportamiento del NOA aparece alineado con provincias de menor tamaño económico, altamente dependientes del consumo interno y del comercio. A su vez, Jujuy enfrenta desafíos estructurales adicionales. La caída de la recaudación tiene un impacto más profundo en economías regionales como la jujeña por tres motivos estructurales:
- Alta dependencia de Ingresos Brutos: El principal tributo provincial está fuertemente ligado al comercio minorista, servicios, pequeñas empresas, actividad interna (todos los sectores especialmente golpeados por la recesión).
- Menor diversificación económica: siguiendo la realidad del NOA, Jujuy cuenta con menor base industrial, menor volumen de grandes contribuyentes y mayor informalidad, lo cual amplifica cualquier caída del consumo.
- Menor colchón fiscal: con menor recaudación propia y menos transferencias nacionales, el margen de maniobra fiscal es reducido.

Así, la caída real de la recaudación implica mayor presión sobre el gasto público provincial, dificultades para sostener salarios estatales, obra pública y programas sociales; riesgo de mayor dependencia del endeudamiento o ajuste del gasto.
El escenario fiscal se vuelve más restrictivo justo cuando la economía regional más necesita más estímulo. Actualmente, las provincias enfrentan un doble ajuste, con menor actividad económica y menor asistencia nacional, lo cual genera tensión fiscal creciente.
En conclusión, la recaudación en descenso no es solo un dato fiscal: es una señal temprana de un ciclo económico desafiante para Jujuy y el norte argentino, que dependerá en gran medida de la recuperación de la actividad y del comercio interno para revertirse.
Datos y gráficos: Politikon Chaco