Al igual que en otros sectores de la economía regional, productores tabacaleros aseguraron que los altos costos logísticos, la presión impositiva, dificultades financieras y asimetrías históricas sin solución federal colocan a Jujuy en desventaja frente a otras regiones del país, impidiendo que el crecimiento exportador se traduzca en mejores condiciones para la actividad.
Así expresó a Jujuy Económico el presidente de la Cámara del Tabaco de Jujuy, Pedro Pascuttini. Aunque alrededor del 90% del tabaco producido en la provincia tiene destino de exportación, aseguró que las condiciones económicas y logísticas del país limitan seriamente la rentabilidad.
“El gran desafío está en lo comercial y en los costos que debe afrontar el norte argentino para exportar”, señaló Pascuttini, al remarcar que el contexto internacional continúa siendo complejo y altamente dependiente de variables externas, no sólo con consecuencias en el tabaco sino en otras actividades del norte argentino.
El dirigente explicó que gran parte de las exportaciones argentinas se realizan en mercados de commodities, donde los precios internacionales deben concatenarse con los costos de producción; este proceso se aliviaría en gran medida si se resuelven dificultades estructurales que afectan a las provincias del NOA, particularmente en materia de infraestructura y logística.
Ello, en medio del buen arranque de la campaña actual, un excelente rendimiento productivo y tabaco de reconocida calidad, a partir del esfuerzo de los productores y las buenas condiciones climáticas; pero que implicó por otra parte la gestión ante los acopios para que se siga recibiendo tabaco de productores que aún no pudieron colocarlo, luego de cimbronazos registrados desde febrero último.
El desafío del comercio exterior
“Las rutas están en mal estado, el ferrocarril no tiene la fluidez necesaria y los puertos tienen sobrecostos importantes”, indicó Pascuttini. Estas desventajas generan una pérdida de competitividad frente a otros países productores y reducen el impacto económico positivo que deberían generar las exportaciones.
A fin de atender las desventajas del NOA, el dirigente afirmó que recientemente se dialogó con “todas las economías regionales y diputados nacionales, diciéndoles que necesitamos proyectos de ley que nos ayuden a tener competitividad: que contemplen la lejanía del puerto que tenemos, la presión tributaria que ya es asfixiante”. A ello sumó la situación cambiaria “que no está acompañando”, los peajes y los precios internacionales en ascenso “a partir de los conflictos bélicos de público conocimiento”, que repercuten en la suba de combustibles, servicios y tarifas energéticas.
La preocupación central pasa por lograr que el crecimiento exportador pueda transformarse efectivamente en mayor competitividad, mejores ingresos y desarrollo regional sostenible para Jujuy. “Creo que tenemos que buscar todas las alternativas para salir de esto, aguantar y continuar la actividad, con la esperanza que vamos a estar mejor”, dijo.

“Las empresas que hace años generan trabajo y valor agregado también necesitan reglas claras y beneficios que permitan sostener la actividad”.
En el balance general, el complejo tabacalero del norte argentino continúa siendo estratégico por su capacidad exportadora, generación de empleo y derrame económico en localidades rurales de Jujuy y Salta. Sin embargo, el sector atraviesa una paradoja estructural: produce más, exporta más y sostiene estándares internacionales de calidad, pero el productor primario percibe márgenes cada vez más ajustados. La dependencia de mercados externos, la volatilidad internacional de precios y el incremento de costos internos configuran un escenario donde la competitividad del NOA ya no depende solamente del volumen producido, sino de la capacidad de mejorar la distribución del ingreso dentro de la cadena de valor.