Explicó que, a la realidad de un Corredor Bioceánico Vial -para nosotros Corredor de Capricornio- se une el creciente interés público y empresarial por contar también con un Corredor Bioceánico Ferroviario “y ahora parece mucho más factible el Corredor Bioceánico Aéreo”.
Repasó que el 15 de julio pasado las autoridades aeronáuticas de Argentina, Brasil, Paraguay y Chile firmaron el “Acuerdo de Liberalización Aérea Sudamericana (ALAS)”, acordando iniciar el proceso de “construcción progresiva del Cielo Único Sudamericano, una iniciativa que busca promover una mayor integración regional a través de la liberalización del transporte aéreo”.
Rememorando además la publicación ALN News, Cortés señaló que “mediante este memorando de entendimiento suscrito entre autoridades del sector aéreo de los cuatro países, las partes expresaron su voluntad de comenzar a trabajar conjuntamente en la construcción de un espacio aéreo regional más integrado, estableciendo las bases para avanzar hacia un esquema de mayor apertura entre los países signatarios”.
Consideró que, para el norte de Chile -y particularmente para la Región de Antofagasta- ésta es una excelente noticia, ya que facilitará su conectividad aérea con los países firmantes de este memorándum de entendimiento que -parece no ser casualidad- son los mismos cuyos gobiernos nacionales están impulsando y concretando el Corredor Bioceánico del Trópico de Capricornio para integrar el sureste de Brasil, con el Chaco Paraguayo, el noroeste de Argentina y el norte de Chile, facilitando -de paso- la conexión de las áreas mediterráneas del Centro Oeste Sudamericano con el océano Pacífico.
“Como se sabe, ya está prácticamente terminado el puente que une a Brasil con Paraguay, entre Puerto Mourtinho con Carmelo Peralta, y faltan sólo pocos kilómetros para terminar la carretera en territorio paraguayo, con lo cual estaría completada la vía total de este Corredor. Para contribuir más al desarrollo económico regional, adicional al aporte que hará este corredor carretero, tanto autoridades como ejecutivos empresariales han reiterado recientemente que también será necesario un Corredor Bioceánico Ferroviario, lo cual también está contemplado en el proyecto de un Corredor Bioceánico Multimodal, impulsado desde los estados brasileños de Paraná y Santa Catarina. Y esa multimodalidad comprende un Corredor Bioceánico Aéreo”, dijo.
A su entender, para lograr este Corredor Aéreo, en realidad y básicamente falta sólo contar con itinerario de vuelos entre el norte de Chile y el noroeste argentino, ya que desde Salta, Jujuy y Tucumán hay conexión aérea con Paraguay, el oeste brasileño y las playas del Atlántico. “Y esto es de particular interés para Antofagasta, región donde se ubica el ingreso a Chile y al Pacífico de los dos pasos fronterizos viales (Jama y Sico), así como la estación y paso fronterizo ferroviario de Socompa”, agregó.
“Por ello y por la utilización de dos puertos (Antofagasta y Mejillones), lo más lógico es que muchos empresarios y ejecutivos de los países que utilicen este Corredor Vial necesiten llegar a alguno de los dos aeropuertos internacionales de la región (Antofagasta o Calama), así como despegar desde ellos, al igual como ocurrirá con los turistas que vengan a nuestras regiones nortinas y -desde aquí- a las demás regiones del Corredor de Capricornio y a otros atractivos turísticos de los países firmantes de este acuerdo de integración aérea”, concluyó Cortés.