A lo largo de 75 años, este centro se enfocó en desarrollar variedades para “contribuir al progresivo perfeccionamiento cultural y fabril” de la industria azucarera de Salta y Jujuy. Pero sus avances trascendieron no sólo las fronteras provinciales, sino nacionales.
Una de las variedades más destacadas fue la NA56-79, colocada extensamente en Brasil y señalada como una de las más plantadas del mundo. Este logro, abrió paso a más propuestas de crecimiento concreto.
“La incorporación de la etapa de macroparcelas brindó el respaldo técnico clave para acelerar la adopción en el cañaveral de variedades, como la hoy consolidada NA05-860 y la nueva NA03-559 en plena expansión. Y es este mismo rediseño del programa el que hoy nos permite posicionar con solidez a las nuevas líneas promisorias: NA12-1624, NA12-2740 y NA14-3542, entre otras. Todo esto nos confirma que hemos tomado el camino correcto”, afirmó Serino a Jujuy Económico.

En la actualidad, valoró la respuesta de las empresas “más que positiva”, siendo un apoyo constante que permite el avance de la entidad: “Porque el esfuerzo de investigación y desarrollo es un esfuerzo largo, prolongado y los resultados no se terminan ni siquiera con un ciclo completo, por ejemplo, de mejoramiento de 15 años; sino que se da cuando tenés un ciclo de 15 años, y otro, y otro. Eso requiere aportes en los momentos fáciles y en los más difíciles”.
A futuro, precisó el desafío de ampliar el alcance de los servicios, expandiendo los esfuerzos de investigación. “Continuar con eso es algo crítico hacia el futuro. Al mismo tiempo, somos conscientes de la necesidad de sustentabilidad: necesitamos y queremos buscar prestar servicios a más usuarios, cañeros, ingenios, de Argentina y afuera de Argentina. Sabemos que eso es posible por nuestro historial pasado y por algunas pruebas pilotos que hacemos actualmente”, precisó el referente.
“Hay algunas mejoras que van a implicar generar más variedades a lo largo de un periodo determinado y eso es algo que es positivo para el sector, porque puede diversificar la producción y no apoyarse sobre una sola variedad, que puede acarrear riesgos sanitarios, por ejemplo”.
Logros centrales y el foco en la biotecnología
En los últimos 10 años, Serino enumeró ante Jujuy Económico los siguientes logros:
- Implementación de ensayos multiambientales y suma de etapa definitoria de ensayos en macroparcelas como parte de las modificaciones de programas de mejoramiento.
- Fundación del Programa de Mejoramiento Expandido.
- Rediseño de áreas regulatorias para asumir un rol activo como desarrolladores de caracteres (“trait developer”), integrando investigación y estrategia regulatoria para concebir nuevos eventos tecnológicos de mayor eficiencia en tiempos y costos.
- Presentación del dossier regulatorio ante CONABIA para un evento avanzado de caña transgénica, cuya aprobación se espera en próximas semanas.
- Incorporación de una batería de genes Bt, que otorgan resistencia a insectos (programa de Ingeniería Genética).
- Inicio de trabajos en edición genómica de caña de azúcar y generación del área de servicios de Análisis Genéticos para identificar variedades molecularmente.
- Establecimiento de un sistema de propagación de plantas saneadas -junto a programas de caña semilla- para que impacte en rendimientos culturales (reduciendo pérdidas por RSD y aumentando la longevidad de los cañaverales).
En tanto, dijo que los esfuerzos se concentran en otros puntos clave de la actividad cañera. “Más a futuro, estamos haciendo un trabajo muy fuerte de investigación en biotecnología, tanto en una bio-fábrica que busca generar planteles saneados para la producción, como en técnicas de diagnóstico, técnicas de identificación varietal, tomando muestras de ADN. Y finalmente, el esfuerzo de biotecnología de generar caña de azúcar resistente a herbicidas o a insectos”, aseveró Serino.
“Esto es experimental hoy, no es algo que se aplica a la producción directamente. Si la industria decide, esto puede llegar a ser una herramienta adicional para elevar los niveles de producción por menos impacto de determinadas plagas y demás”, agregó el director.
Del norte argentino al mundo
Uno de los aspectos centrales del trabajo de la Chacra Experimental Agrícola Santa Rosa es la generación de materiales que respondan a las necesidades específicas de la región. Sin embargo, Serino dijo a Jujuy Económico que la investigación local no significa necesariamente un horizonte limitado.
“Acá hay una pequeña dualidad. Por un lado, es muy importante que uno tenga materiales que se desempeñen bien en el lugar a donde los estás usando. Pero no es sólo eso, porque de hecho tenemos variedades de la Chacra que han funcionado excelentemente en Brasil, en Bolivia. Hay variedades nuestras que las plantan todavía. Son viejas, en poca superficie, pero son un ejemplo de lo que sí puede ocurrir en Costa Rica, por ejemplo, que es un ambiente completamente distinto”, describió Serino.
Así ponderó la cualidad de una variedad desarrollada y seleccionada en el norte y su potencial de encontrar oportunidades en otros ambientes productivos, incluso en países con condiciones muy diferentes. Al mismo tiempo, se tal condición abriría una perspectiva de crecimiento para la Chacra, no sólo como generadora de variedades sino también como proveedora de conocimiento, servicios tecnológicos y capacidades científicas para un ámbito cañero mucho más amplio.

“Me parece muy importante diseñar y desarrollar cuadros de trabajo que puedan enfrentar sus desafíos de investigación de una manera bastante autónoma y bueno, en algún futuro tendremos alguien a quien pasar la posta”.
En tiempos de cambios climáticos, riesgos sanitarios y necesidad de mayor competitividad, la Chacra se enfoca a futuro en más variedades, más biotecnología, mayor articulación y nuevos usuarios, para que el conocimiento generado en el corazón cañero del Norte argentino siga creciendo, dentro y más allá de sus fronteras.
Más proyecciones
Hace menos de 5 años la Chacra se asoció con BOYD, de Brasil, apuntando a ampliar el cultivo de variedades NA en el gigante país cañero. “Todavía está en una etapa de desarrollo, pero los resultados de las pruebas piloto ya están validando la competitividad de nuestras variedades en otras geografías, como ocurrió en el pasado con la fantástica NA56-79”, señaló Serino.
Recordó que las variedades NA actuales se destacan (como NA56-79) por su alto contenido de azúcar y su sólido rebrote después de la cosecha mecánica, lo cual permite sostener los rendimientos culturales durante más años antes de la renovación del cañaveral y reducir el impacto de los costos de plantación.
A la par, la Chacra diseña nuevas formas de ampliar su superficie de trabajo y otorgar mayor sustentabilidad al proyecto, ampliando su base mediante esquemas de membresía con distintos grados de flexibilidad, tanto en Argentina como en el exterior.
“La mejor manera de honrar a quienes hicieron posible la Chacra no es solamente recordar lo que hicieron. Es asegurarnos de que la Chacra siga teniendo algo importante que aportar dentro de otros 75 años”.