Encabezaron esta firma los presidentes de la Cámara Minera y de la CASEMI, Arturo Pfister y Javier Grenni respectivamente; y el decano de la unidad académica, Javier Martínez. Acompañaron la rúbrica el secretario de Extensión de la facultad, Jaime Alfaro Aliaga, y el director de la Cámara Minera, Rubén Agüero, entre otros integrantes de las entidades involocradas.
En el encuentro, se expuso que el proyecto permitirá construir una base de conocimiento sólida, con reportes periódicos, indicadores, herramientas de análisis, que contribuyan a la toma de decisiones y al monitoreo de la evolución del sector, promoviendo mayor competitividad y articulación entre actores, según se informó desde la Cámara Minera.
"Gente especializada, como es la de la universidad, va a hacer un relevamiento de lo que son los proveedores mineros, las empresas mineras, para brindarnos herramientas a ambas instituciones y también al Estado; a dónde está parado el sector y hacia dónde podemos ir", enfatizó Pfister.
Agregó que tal sistema permitirá la toma de decisiones y "delinear el futuro" dentro del sector, tanto en el sistema de proveedores como en las propias compañías.
"Este trabajo va a ser muy importante y muy relevante, porque acá se van a mostrar datos reales de la actividad, y lo importante es comunicar, y comunicar bien. Y no por ahí como se comunica, con desinformación, o mala información de lo que es la actividad minera", dijo a su turno Javier Grenni, ponderando la articulación lograda entre las entidades empresarias y la unidad académica.
A su turno, el decano Martínez destacó a Jujuy Económico que a través de este convenio se realizarán "indicadores a demanda", ya que estarán disponibles para el sector privado, pero abrirán la oportunidad de reflexionar sobre diversos ejes, como nivel de inversiones, empleo, impacto, percepción, exportaciones, salarios. "Mejorará las decisiones privadas y la gestión de políticas públicas", expresó.
En este marco, las instituciones destacaron su compromiso con la educación, la formación y generación de capacidades locales, entendiendo que el desarrollo sostenible de la minería requiere no sólo inversión, sino sino también conocimiento, profesionalización y trabajo conjunto con el sistema académico.