Viernes, 22 Mayo 2026

La “nueva minería”, la gestión institucional y otros ejes del escenario productivo actual

“La mala calidad institucional no ayuda a la inversión”, dijo el experto en la industria minera Gabriel Paganini, quien analizó además el desarrollo de litio y el necesario fomento a la exploración.

A lo largo de 34 años, se desempeñó en posiciones de alta gerencia, ingeniería de proyectos, jefaturas y supervisión en administración y producción minera. Formó parte del estudio, construcción y puesta en marcha del emprendimiento Pirquitas, replicando labores en Cerro Vanguardia y otros proyectos del país. Como cierre de un mes emblemático para la actividad –en alusión al 7 de mayo- Jujuy Económico abordó diversos temas con Gabriel Paganini.

En principio, destacó el salto económico y de conocimientos que representa la industria del litio. “Ha absorbido mucha gente, no solamente ha dado trabajo, sino trabajo de calidad, bien remunerado. Además de eso ha capacitado, porque es una industria nueva. No era como nosotros hacíamos minería en Aguilar o en Pirquitas: esto es una minería nueva, más vinculada a la cuestión química. Eso ha llevado a un salto de calidad en la capacitación de la gente, que tiene otros parámetros y una gran movilidad también, de poder trabajar en otras empresas”, sostuvo el referente.

Abordando la situación minera argentina, enfatizó: “¿Podría ser mejor? Posiblemente. Pero lo que hay es muy bueno, y hay que tratar que eso se haga cada vez más. En los lugares en los que se hace minería en el NOA, no hay otra solución”, detalló al recalcar zonas de difícil acceso y de condiciones climáticas adversas, donde la minería se abre paso por encima de cualquier otra actividad económica.

“Realmente Jujuy es una caja de sorpresas, porque tiene minerales de todo tipo: los necesarios para la transición energética, para el campo, los que insume la industria. Se podría explorar más. Habría que, de algún modo, profundizar las condiciones que hay para facilitar a esos capitales el ingreso y la movilidad, hacia lugares donde se pueda hacer más exploración”, prosiguió el especialista.

Recordó los tiempos (en años) y fases de la minería, que van desde la prospección a la exploración y evaluación, hasta llegar a la construcción del proyecto y su funcionamiento. “Lo ideal sería poder acompañar esos tiempos en el plano institucional / gubernamental. No quiere decir abro la puerta y hacé lo que vos quieras: significa voy a tratar tu caso en los ámbitos donde hay que tratarlo, en el tiempo que corresponde, no meter un expediente y que duerma 2 o 3 años. Me he tocado ir a hacer auditorías a empresas mineras en algunas provincias. Te encontrás con que presentaron los últimos 3 o 4 estudios de impacto ambiental, la renovación anual y no aprobaron ninguno, porque estaban durmiendo y porque nadie quería ponerle el gancho”, advirtió.

“La mala calidad institucional no ayuda a la inversión. Si yo me equivoqué o hice mal las cosas, devolvémelo, lo corrijo y te lo paso. Pero que no duerma ahí y esté años esperando que a alguien se le ocurra hacer algo. Eso también atenta contra la inversión”.

“Si voy a un lugar, pongo mi expediente y lo sacan en el tiempo que corresponde, puedo planificar invertir, para tal fecha la exploración, la geofísica, u otras acciones. Ahora, si yo entro a una dimensión desconocida… Eso es decisión política. ¿Estamos mejor que antes? sí, mucho mejor. Tenemos que seguir avanzando en ese campo. Y esto requiere un apoyo político importante”, insistió Paganini.

En tanto, se refirió a los beneficios de la minería y el movimiento que genera la actividad en amplias zonas de influencia.

“He visto las transformaciones de la gente, positivamente. En aquellas mujeres que fueron a ser mineras en Pirquitas, antes como trabajadoras y hoy son empresarias. Tienen sus vehículos, con sus hijos. Me parece extraordinario, porque vas a esos lugares y ahí están las empresas”.

Sobre la industria, también subrayó que actualmente “están instituidas las cámaras de proveedores, las cámaras mineras como la de Jujuy, que tienen más injerencia, son reconocidos y eso es bueno y sumamente saludable”. Agregó que, si eso se traslada al lugar donde se desarrolla la minería, las comunidades empiezan a beneficiarse de la industria. “Si veo que mi negocio empieza a crecer y la gente me compra más, eso es un beneficio. ¿Cómo no voy a apostar a ese esfuerzo común?”, expuso.

 

“No tenemos muy desarrollado el concepto de la pequeña y la mediana minería”

Paganini recordó que, en su paso por Jujuy, la industria minera se matizaba con lavadores de oro de comunidades de Rinconada, o con mineros en canteras de áridos “como supo tener en su momento Pirquitas”, entre otras dinámicas artesanales.

“Respecto a los minerales de segunda o tercera categoría, se da mucho de informalidad”, opinó.

“Sueño con un país donde esté la gran minería, pero también la mediana y la chica, la familiar. Eso todavía no lo hemos desarrollado. Existe en Perú, en Chile, donde el pirquinero va sacando su material, lo clasifica, eleva la ley y genera un valor que alguien compra, y con eso mantiene a su familia. No necesita irse a otro lado, ni cambiar la profesión, ni nada por el estilo y lo puede hacer bien”, explicó.

A su entender, la actividad puede respaldarse en agencias del Estado que ayuden, enseñen y soporten. “Y más si hablamos de comunidades, de 2 o 3 personas, o de las que sean, que puedan tener y explotar su yacimiento y generar dinero”, acotó el consultor a Jujuy Económico.

 

Los dos lados de la cordillera

Por otra parte, Paganini trazó una línea a propósito de las últimas comparaciones efectuadas en este mes, sobre la minería argentina y chilena. Sin ser partidario de las asimilaciones, dijo: “Chile hace, tiene o recibió inversiones durante muchísimos años para explorar, del año 30 a la fecha. ¿Cuánto destinó Argentina para exploración? Eso claramente te va a explicar por qué en Chile tienen los yacimientos que tienen. Argentina también los tiene, pasa que hay que ir a buscarlos y es un capital de riego, y eso tiene toda su trama”.

“¿Cuántas veces te equivocas, cuánto dinero gastas en cosas que a lo mejor no progresan para recién pegarle a algún proyecto que sí progresa? Muchas veces, el porcentaje de acierto no es viable. Eso también hay que tenerlo presente”, expresó Paganini, consciente que la inversión minera se enmarca muchas veces en un proceso escalonado de decisión bajo cierta incertidumbre, lo cual deriva en la necesidad de una gestión de riesgo en la cadena de valor de todo proyecto.

“Chile lleva 100 años. Tratemos de ver y no hacer lo que ellos hicieron mal, y sí lo que hicieron bien. Juntémonos con Chile, con Perú, tengamos contactos. Jujuy tiene un súper paso (el sistema internacional Jama). Una vez hasta ofrecieron un espacio en Mejillones para la provincia, diciendo el puerto es de ustedes, úsenlo como quieran. Esas cosas hay aprovecharlas para crecer. Es un costo de transporte muy incidente”, finalizó.

 

 

Sobre Gabriel Paganini

A lo largo de su carrera profesional, se desempeñó en puestos de administración de minas, ingeniería, operaciones mineras y supervisión de producción –perforación, voladura, operaciones mineras subterráneas y a cielo abierto. Se destaca por excelencia en tratos gubernamentales, manejo de contratistas y proveedores de minas de oro, plata, zinc, plomo y estaño, no metálicas, litio, salmueras, boro y calcio. Además de ser parte del estudio, construcción y puesta en marcha de Cerro Vanguardia y Mina Pirquitas, es registrado como Fellow en AusIMM (Instituto de Australasia de Minería y Metalurgia), como profesional colegiado bajo la disciplina de Minería N°317013. Es auditor líder ISO 9001:2015, auditor líder ISO 14001-2015; auditor líder ISO 45001-2018; implementador de Sistemas de Gestión Integrados según ISO 9001; 2015; ISO 14001:2015; ISO 45001:2018. Actualmente, ejerce además como profesor de Posgrado de Gestión Minera en la Universidad Austral.

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Modificado por última vez en Martes, 04 Junio 2024 21:03

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