¿La producción cafetera puede ser una oportunidad concreta de diversificación productiva? Expertos en desarrollo regional convocan al público de Jujuy y del norte argentino para analizar experiencias, condiciones agroclimáticas, avances técnicos y oportunidades de inversión en una charla prevista el próximo 9 de abril.
En las Yungas del norte salteño, cerca del Parque Nacional Baritú, un emprendimiento familiar produce café arábica en unas 30 hectáreas, bajo selva tropical, con variedades colombianas y brasileñas adaptadas al ambiente local. Este café artesanal se posiciona como el primer café 100% argentino, marcando un hito para la agroindustria regional.
¿Este cultivo es viable en ambientes subtropicales de montaña del NOA? Graciela Ortiz de Balut es protagonista clave de este logro. Nacida en Jujuy, y luego de muchos años de ensayos, generó en su finca el café Catua, fusionando exitosamente las variedades puras Caturra y de Mondo Novo. Su experiencia será parte de la charla que organiza la Estación Experimental de Cultivos Tropicales del INTA Yuto, este 9 de abril. Así lo confirmó a Jujuy Económico Jorge Wallberg, especialista de esa entidad.
El ingeniero mencionó la existencia de “algunas producciones de media hectárea, y algunos emprendimientos en diferentes partes de Salta y Jujuy”, pero recalcó que esta propuesta se maneja con “mucha precaución” a fin de considerar la adaptabilidad de este cultivo en cada zona.
A nivel global, las producciones más reconocidas se dan en la llamada “franja del café” -entre los trópicos de Cáncer y Capricornio- donde predominan temperaturas medias de 23 a 28 °C, precipitaciones de 1.500 a 2.000 mm anuales, y altitudes de 600 a 2.000 metros: estas condiciones permiten un período seco corto para la floración y ambientes húmedos con sombra parcial, factores clave para la calidad del grano. Aunque zonas de Jujuy y el NOA ofrecen suelos ricos, amplitud térmica moderada, humedad ambiental, disponibilidad de agua y otros aspectos cruciales para el éxito de las plantaciones, se promueve el estudio de condiciones ideales y escenarios propicios, con respaldo científico.
“El INTA quiere acompañar, probando variedades, difundiendo el café. Primero hay que ver los resultados que se obtienen en diferentes zonas y, de acuerdo a eso, ir introduciendo variedades que se adapten mejor a los climas diferentes que tenemos en el norte de Argentina”, enfatizó Wallberg.
Anticipó además que en la Estación Experimental de Yuto se realizarán ensayos a los fines de analizar las posibilidades de adaptación de las diferentes variedades existentes. “De ser relevante o importante esta adaptación, permitiría generar un polo productivo importante para el país, debido a que casi el 99% del café que se consume en Argentina se trae del extranjero, con lo cual se pierden muchas divisas. Si nosotros producimos, se evitaría la salida de dinero argentino para otros países, generando numerosa mano de obra para el NOA”, agregó.

Jorge Wallberg, del área de Cultivos Tropicales del INTA Yuto
Por tal motivo, invitó a productores, emprendedores y actores del ecosistema agroindustrial a conocer el potencial de este cultivo que podría abrir una nueva frontera productiva para Jujuy y la región. La jornada “Producción de café: perspectivas de desarrollo en el Norte Argentino” se efectuará este 9 de abril en el INTA Yuto.
“La jornada pretende hablar del café en toda su trama, su historia, la variedad existente hoy, su implantación, cómo se debería realizar, qué cosas hay que tener en cuenta antes de hacer inversiones. Todo eso queremos contarle a la gente, para que cada uno haga su propia evaluación de acuerdo a las posibilidades económicas y productivas, y hacer inversiones que sirvan para el norte de Argentina”, finalizó.
Cabe mencionar que, en la búsqueda de diversificación productiva y el desarrollo de una cadena de valor local, el café surge con un potencial de nicho premium, y con la posibilidad de ser enriquecido con identidad territorial y alto valor agregado.
