"La demanda crece y la oferta a veces no la alcanza, y a veces la sobrepasa, hay periodos de desbalance", fueron conceptos analizados por la Asociación Internacional del Litio y la Cámara Argentina de Empresas Mineras - CAEM.
Jorge Mora, Gerente de Operaciones y Representante para Sudamérica de la ILiA, informó que el año pasado ha sido la primera vez que se ha superado el millón de toneladas de demanda. "Se ha demorado décadas en que lleguemos a un millón. Según las proyecciones, que pueden variar dependiendo de una a otra, pero básicamente tienen el mismo número, están hablando que en 3 o 4 años más vamos a llegar a 2 millones, y 3 y 4 años a 3 millones", dijo.
"Lo que nos ha tomado 70 u 80 años, hay que reducirlo a 3 o 4 veces para suplir la demanda de la batería. Obviamente, el litio no es lo único que va en la batería. Se llama batería de litio, pero graciosamente el litio no es ni el 10% del contenido en masa de la batería, simplemente es el elemento que ayuda a la densidad energética”, aclaró el referente.
Comentó además que Australia sigue siendo el productor número uno, seguido de Chile y China. La sorpresa fue que Zimbabwe subió al número cuatro, dejando quinta a Argentina.
“Hay muchos países que están en la carrera que quieren entrar a esta industria. La demanda crece y la oferta a veces no la alcanza, y a veces la sobrepasa, hay periodos de desbalance. La mayor demanda, como decía, son las baterías, y dentro de las baterías las de los vehículos eléctricos. Esta demanda está afectada por factores externos, tales como la velocidad de desarrollo de la infraestructura de carga para estos vehículos”, completó.

Las perspectivas de la industria a nivel mundial se analizaron en un desayuno de trabajo entre ILiA y CAEM
En medio de este escenario, Alejandra Cardona, Directora Ejecutiva de CAEM, describió la situación del mercado local del litio: el país cuenta actualmente con 6 operaciones en actividad, de las cuales 4 registraron producción durante 2024. Dicha producción superó las 74 mil toneladas, valores que se ubican un 62% por encima del año anterior.
Como contraparte, recordó que las exportaciones cayeron un 24% interanual, debido al derrumbe de los precios de referencia internacionales, que bajaron otro 36% en el promedio anual. Para 2025, precisó que se espera un crecimiento de un 75 % más que en 2024, equivalente a unas 130.000 toneladas y casi cuadruplicando los niveles de producción de 2022. Ello, a partir de las nuevas operaciones en Salta y las ampliaciones de Catamarca y Jujuy.
En el mismo sentido, Roberto Cacciola, presidente de CAEM, destacó la alianza de colaboración con ILiA, en el marco de un desayuno de trabajo realizado días atrás que sirvió para analizar los horizontes de la industria.
A su entender, tal ocasión permitió plasmar "la certeza de que se está trabajando en algo beneficioso para la humanidad, por el vínculo del litio con las energías limpias y la transición energética".
"Solamente teníamos una empresa que empezó a operar a partir de fines de los '90 y que hoy se consolida con 6 proyectos en producción y más de 20 proyectos en distintas etapas de avance. Estamos a disposición para acompañar todo este proceso de crecimiento, y que sea beneficioso, en este caso en particular, para los argentinos y el mundo en general”, finalizó.
Cabe recordar que, según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos, Argentina posee unas 4 millones de toneladas de litio con potencial de explotación y Chile 9,3 millones de toneladas, concentradas en el Salar de Atacama. Las reservas estimadas de Bolivia están también entre las más grandes del mundo, con 9 millones de toneladas. Una ventaja clave del litio sudamericano es que se encuentra en salares, cuya extracción es de más bajo costo y requiere menor capital.