Marcando el comienzo de un nuevo ciclo de producción y trabajo que moviliza a toda la región, ingenio La Esperanza aguarda el desarrollo de una zafra importante en cuanto a volumen y aprovechamiento de caña, en medio de un escenario complejo en cuanto a precios azucareros y rentabilidad para el sector.
Cumpliendo la tradicional celebración religiosa y el acto protocolar con la participación de autoridades provinciales, municipales, empresariales y productivas, la planta fabril del departamento de San Pedro arrancó formalmente la molienda de caña.

Durante la ceremonia, Sebastián Budeguer –miembro del grupo a cargo de la empresa- marcó que “agudizando el ingenio para dar soluciones más económicas y eficientes”, y a partir de buenas condiciones climáticas, se espera “una zafra más importante que la de 2024”, con positivo volumen y rendimiento de la materia prima.
Así, el ingenio proyecta nuevamente el desarrollo de azúcar refinada para mercados limítrofes, refinado orgánico, alcohol y biocombustibles para mercados internos y externos.
El inicio de zafra contó con el acompañamiento del ministro de Hacienda de la provincia, Federico Cardozo, en representación del gobernador Carlos Sadir. “Según las proyecciones, se espera una buena producción, que superaría a la de años anteriores. Desde el Gobierno de Jujuy seguimos acompañando a los emprendimientos privados y apoyando el desarrollo de toda la provincia”, enfatizó el funcionario.

Asistentes en el inicio de zafra
Aseguró además que la zafra no es solamente una actividad productiva, sino también el resultado del compromiso colectivo, que se nutre del esfuerzo constante de todos los actores intervinientes.
Cabe mencionar que el sector azucarero atraviesa momentos desafiantes, arrastrando precios de quebranto en el mercado interno –incluso más bajos que en 2024- a donde se destina el 50% de la producción. En frente, el ámbito productivo atraviesa importantes aumentos de costos, negociaciones salariales latentes y regulaciones arancelarias en foco, poniendo en riesgo la rentabilidad de la actividad.
A escala general, la industria se encamina a llevar adelante las obligaciones de exportación azucarera –manejando excedentes con el comercio externo y la producción alcoholera- y cumpliendo con los cupos de bioetanol establecidos por Nación, instando a soluciones para el repunte de precios en el mercado interno.
De hecho, Jujuy, Tucumán y Salta se comprometieron a destinar al mercado internacional un valor mínimo de 460 mil toneladas de azúcar durante el período 2025/2026, generando además un volumen de alcohol de 600 mil metros cúbicos, según el cupo asignado por la Secretaría de Energía nacional a cada empresa para la campaña de destilación 2025/2026.