Viernes, 02 Enero 2026

Azucareros con los ojos en el Congreso y de cara a un nuevo año "de restricciones" Destacado

El 2025 cierra con una zafra azucarera muy positiva y con buenos niveles de exportación, donde las condiciones climáticas acompañaron el periodo de cultivo, cosecha y molienda. Sin embargo, la actividad continúa golpeada por los bajos precios del azúcar, luego de casi 2 años de atraso en los valores que rigen en el mercado interno. Así, la recuperación de los costos de producción mantiene en vilo al NOA.

Desde Jujuy, el administrador general de Ledesma, Federico Gatti, confirmó el panorama. “Realmente fue un año desafiante, muy duro, muy difícil, de los más complicados que está pasando la empresa”.

Pese a la molienda total de 3.310.000 toneladas, cifra similar a la del año anterior, manifestó las condiciones internas que pusieron en jaque la competitividad. Según Gatti“se dio y se siguen dando situaciones de mercado a nivel nacional que realmente pegaron muy de lleno” contra los principales negocios de la empresa, azúcar y papel. “El consumo cayó muchísimo, producto de la recesión, de la poca actividad económica que hay. Eso hizo que tanto la venta de papel como la venta de azúcar esté por debajo de lo que está presupuestado. El azúcar debe ser una de las cosas más baratas que uno encuentra en almacenes o supermercados, porque es un precio que no viene acompañando el incremento de los principales costos, como es el gasoil, la urea, los incrementos salariales”, dijo en una entrevista con Radio Imagen.

 

Limitadas perspectivas

Para Gatti, las condiciones macroeconómicas seguirán siendo desafiantes en el sector productor de bienes de consumo en Argentina. “El 2026 es un año donde todavía vemos que va a haber restricciones; no va a ser un año de un gran despegue en cuanto al consumo, a la recomposición de los precios del azúcar respecto a los principales insumos”.

En este marco, repasó la importancia de los proyectos abordados en el Congreso Nacional: “estas leyes de reforma tributaria, de actualización o de modernización laboral, no van a ser la panacea, no van a cambiar el mundo, pero sí creemos desde el sector privado que nos van a dar una expectativa de que las cosas van a ir mejorando a poco”.

Sobre el mercado interno, detalló: “competimos con productos que se importan y con países que producen lo mismo que producimos nosotros con menores costos, y que por ahí ingresan a Argentina con una menor calidad, pero también con un menor precio. Al momento donde a la gente le aprieta el bolsillo, por ahí busca precio y no calidad, entonces deja el azúcar Ledesma de lado y agarra otro azúcar. O deja las remas NAT, que son totalmente sostenibles y que colaboran con el medio ambiente y con todo lo que nosotros siempre apostamos. La gente hoy apuesta por ahí por segundas marcas que hacen a la economía familiar”.

“Va a ser un año de restricciones, pero vamos a seguir trabajando, invirtiendo y seguir priorizando la búsqueda de la productividad, eficiencia y la capacitación de nuestra gente como para poder estar a la altura de las circunstancias”, expresó el administrador.

 “Será soportar este año también de bajón de mercado y apuntar a que, con las nuevas normativas y una estabilización de la economía argentina, la empresa vuelva a tener números positivos y así volver a crecer”.

No obstante, aclaró que no se abandonarán “de ninguna manera” las líneas de trabajo de impacto comunitario, que respaldan desde planes de educación primaria, secundaria, técnica y agro-técnica hasta formación en oficios, capacitaciones médicas y vinculación con hospitales y universidades.

“Todos los programas que hacemos con la comunidad se van a seguir haciendo, vamos a seguir invirtiendo, porque creemos que en ese diálogo y en esa relación diaria donde es nuestra responsabilidad, y seguir apostando al desarrollo de la comunidad”.

 

El foco en el Congreso

“Agradecemos a la comunidad, a los trabajadores, a nuestras familias. Pasamos un año muy duro, de decisiones difíciles que nadie quiere tomar, que hubo que hacerlo para darle sostenibilidad a las más de 6.500 familias que trabajan en la empresa”, expresó el administrador al trazar un rápido balance del 2025.

Los ingenios y toda la cadena sucroalcoholera no sólo está pendiente de los proyectos de modernización laboral y nuevas normas tributarias, sino también de una nueva ley de biocombustibles, propuesta impulsada desde la Liga de Provincias Bioenergéticas y que promueve horizontes de crecimiento en este tipo de producción, con un mercado más competitivo y desregulado.

“Estamos apostando, obviamente, a que la situación mejore para el año que viene. Queremos ver esos pequeños indicios positivos que se están dando y aferrarnos a eso, porque hace 117 años que trabajamos, que producimos, que apostamos e invertimos para seguir generando oportunidades”, concluyó el referente empresario.

Valora este artículo
(0 votos)

Facebook

© 2017 AsEnLaManga Todos los derechos reservados.