Las exportaciones de azúcar argentino muestran un fuerte repunte en la campaña 2025-2026, consolidando al país como un jugador cada vez más relevante dentro del comercio internacional del sector. Hasta el 15 de enero, Argentina despachó 501.133 toneladas por más de U$S 279 millones, con un crecimiento interanual del 9%.
Según un informe elaborado por técnicos del Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán (IPAAT), hasta el 15 de enero la región del NOA (Tucumán, Salta y Jujuy) alcanzó el envío de 500.000 toneladas de azúcar exportada, una cifra que refleja el buen desempeño de la campaña en curso.
Desde el organismo señalaron que la actividad exportadora continuará durante los próximos meses, hasta empalmar con el inicio de la próxima zafra, impulsada por los compromisos de despacho ya programados.
En ese marco, desde el comienzo de la zafra 2025 y hasta el 15 de enero, Argentina exportó un total de 501.133 toneladas de azúcar, lo que generó ingresos superiores a los U$S 279.280.176. El volumen representa un crecimiento frente al mismo período de 2024, cuando se habían despachado 460.324 toneladas, con ingresos por U$S 256.537.147.
El incremento interanual fue del 9%, equivalente a 40.809 toneladas adicionales en lo que va de la campaña 2025-2026, según el reporte del IPAAT.
Más destinos y nuevos productos
Entre los principales destinos figuran Estados Unidos, Chile, Uruguay, Canadá, Arabia Saudita, Reino Unido, Georgia y Paraguay, lo que evidencia una mayor diversificación de compradores y un posicionamiento competitivo del azúcar argentino en distintos mercados.
La oferta exportada incluye diferentes tipos de producto, como azúcar crudo, blanco común, blanco refinado y orgánico. Este último se consolidó como un segmento estratégico, al aportar mayor flexibilidad comercial y abrir oportunidades en países donde crece la demanda por alimentos sustentables y con valor agregado.
Pese a los desafíos que atraviesa el sector —entre ellos el aumento de costos productivos y la baja de precios internacionales—, la industria logró sostener su desempeño mediante estrategias como la firma anticipada de contratos y la ampliación de destinos. De esta manera, la actividad sucroalcoholera volvió a demostrar capacidad de adaptación y expansión.
El repunte exportador se traduce en un ingreso de divisas clave para la economía nacional y fortalece la cadena productiva del azúcar, especialmente en Tucumán, Salta y Jujuy, donde se concentra la mayor parte de la producción. Además, el dinamismo de la campaña impacta en el empleo y en el desarrollo de economías regionales vinculadas a la actividad.
Desde el sector también remarcaron que la exportación no solo fortalece la presencia del producto argentino en el exterior, sino que contribuye a estabilizar el mercado interno. Al equilibrar oferta y demanda mediante ventas al mundo, se genera mayor previsibilidad para productores, industrias y consumidores.
Fuente: Portal Caña