El presidente de la Cámara de Tabaco local, Pedro Pascuttini, remarcó las diferencias con Salta e insistió en las negociaciones que permitan definir los valores para la presente campaña: “tenemos que buscar que esto se haga de la forma más rápida posible”.
El 7 de febrero de 2018 representantes de productores, industria y funcionarios de ambas provincias acordaron el precio para la categoría de referencia B1F de tabaco Virginia, superando enormes brechas iniciales entre lo que ofrecía el ámbito industrial y lo que impulsaba el sector productivo. Hoy, no existen perspectivas sobre los valores que acompañarán esta campaña tabacalera, y los tiempos exigidos no son los mismos en las provincias que históricamente negociaron juntas.
El escenario es inquietante. Según informes oficiales, en la campaña anterior Jujuy tuvo una pérdida de 4 millones de kilos de tabaco, mientras que en lo que va de este año se superarían los 3 millones, una de las peores marcas del rubro en años.
Para Pascuttini, esta coyuntura -el amarillamiento de cutivos, los precios internacionales, la devaluación, modificación cambiaria, costos productivos- implica redoblar esfuerzos siguiendo una premisa: “el productor debe tener un precio justo”.
“Salta está pasando por otras condiciones, no sólo de productividad, comercialización, distribución del Fondo, que hace que los problemas que nosotros tenemos en Jujuy ellos no los tengan”. Así, Pascuttini remarcó a JujuyEconómico.com la premura local, tomando distancia de los dichos de su par salteño, Esteban Amat Lacroix, quien aseveró días atrás que “en estos momentos no están dadas las condiciones para fijar un precio del tabaco” y que “el precio óptimo se lo va lograr con el tiempo y no apresuradamente”.
“El mercado de Salta lo maneja la Cooperativa con un 75 %. Eso hace que casi todos los productores son socios, y si algún acopio les compra mal, la Cooperativa les compra todo el tabaco, y les compra bien”, explicó el referente de la entidad jujeña.

“Ven un doble beneficio: primero, venden todo su tabaco y lo cobran en un 100 %; segundo, tienen una facturación muy alta en lo que hace a la compra de las calidades de clases de tabaco que les llevan, les permite una facturación inmejorable para también recibir más del Fondo. Por eso es que no tienen apuro en fijar en precio. En el caso de Jujuy, es diferente”.
Pascuttini insistió en la necesidad de avanzar en las negociaciones, expectante por un nuevo encuentro con la cadena que se aguarda en estos días. “Tenemos que buscar que esto se haga de la forma más rápida posible”, sostuvo, al tiempo que recordó la solicitud a la industria de contemplar el mismo precio del año pasado, valuado en 2,70 dólares.
Finalmente, enfatizó que el 98 por ciento de la producción tabacalera jujeña se exporta, y que “hay que buscar la manera que el productor no sea siempre la variable de ajuste”.
En líneas generales, se estima la oferta de 18.000.000 kilos en la Cooperativa de Tabacaleros de Jujuy, y unos 22.000.000 en la homónima de Salta, así como la comercialización de 13.000.000 kilos en Alliance One -7.000.000 de Salta y 6.000.000 de Jujuy- y otros 9.000.000 kilos en Massalin Particulares, divididas en partes iguales entre Salta y Jujuy.