El presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), Roberto Cacciola, sostuvo que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) se convirtió en una herramienta clave para impulsar el desarrollo de la minería en Argentina.
Así lo expuso ante el plenario de las comisiones de Presupuesto, Economía Nacional y Legislación del Senado de la Nación. En la ocasión, señaló que el esquema permitió reducir la carga tributaria total del sector a niveles comparables con los de países competidores como Chile, Perú, Australia y Canadá, además de brindar mayores facilidades para el acceso a divisas y ofrecer mecanismos de resolución de controversias que fortalecen la seguridad jurídica para los inversores.
Cacciola remarcó que estos factores comenzaron a traducirse en proyectos concretos y cifras récord de inversión. Actualmente existen 17 proyectos mineros presentados bajo el RIGI por un total de USD 39.000 millones, de los cuales 12 ya fueron aprobados y representan inversiones por USD 21.000 millones.
Asimismo, estimó que la inversión minera alcanzará entre USD 2.400 y 2.500 millones durante 2026, crecerá hasta alrededor de USD 4.500 millones en 2027 y se estabilizará entre USD 7.000 y 7.500 millones anuales a partir de 2028, impulsada principalmente por el desarrollo de proyectos de cobre y litio.

“El RIGI ha sido una herramienta sustancial para que hoy podamos decir que en poco tiempo la minería no solo va a ser una política de Estado, sino que en exportaciones y en inversión va a ser uno de los principales sectores de la economía argentina”.
En su análisis, remarcó la posibilidad de tener una carga tributaria competitiva con los países de Chile, Perú, Australia y Canadá (principales competidores). A su entender, la carga impositiva que genera el RIGI se acerca muchísimo a los valores que estos países aplican en su conjunto: “una carga impositiva total previo a utilidad sujeta a impuesto, que ronda entre el 38 y el 40%, cuando nosotros sin RIGI teníamos una carga tributaria total que superaba el 50%”.
“El segundo gran aspecto tiene que ver con la posibilidad de tener distintos porcentajes de libre disponibilidad de divisas para acceder al mercado de cambios, para enfrentar situaciones de importación y, en la medida que se pueda, también distribuir utilidades al exterior, cosa que ha sido un tema recurrentemente complicado en la Argentina durante muchos años”, agregó.
Y en tercer orden, subrayó la “posibilidad que da el RIGI de litigar en el exterior en caso de incumplimiento”, atento a que Argentina tiene desde la década del 90 “una muy buena ley de inversiones mineras” (Ley 24.196”, pero que “lamentablemente en varios casos se ha incumplido” y ello “ha costado muchísimo en las últimas décadas para recibir inversiones en el sector minero”.
En cifras
Cacciola mencionó que USD 39.000 millones corresponden a RIGI presentados por minería, de los cuales USD 21.000 millones están aprobados.
Además, sostuvo que estos USD 39.000 millones corresponden a 17 proyectos: de esos, 12 están aprobados y 5 están en proceso de aprobación: “seguramente esto ocurrirá en los próximos meses y el desarrollo de las inversiones está en marcha”, dijo.
“Nuestras estimaciones muestran que este 2026, entre los RIGI aprobados y los que están pendientes de aprobación, habría una inversión minera que se ubica entre USD 2.400 y 2.500 millones. Para el 2027, nuestra estimación es del orden de los USD 4.500 millones y del 2028 en adelante un amesetamiento en el orden de USD 7.000 a 7.500 millones”, aseveró el presidente de la CAEM.