Los diputados provinciales Martín Fellner (PJ) y Gastón Remy (FIT), marcaron diferencias luego del discurso del gobernador Carlos Sadir durante la apertura de sesiones ordinarias en la Legislatura.
Al respecto, Fellner anticipó que el bloque que integra insistirá en proyectos que ya fueron presentados y no tuvieron tratamiento, como la modificación del sistema electoral para ir a un “sistema más transparente” de Boleta Única, y la Ley de Coparticipación. Sobre este tema, cabe mencionar que el Ejecutivo remitió el proyecto pertinente en 2025 y "se espera concretar este año".
“Tenemos presentado un proyecto para mejorar las instituciones, que tiene que ver con el narco-test. Queremos que los funcionarios de los tres poderes se realicen los exámenes toxicológicos”, agregó Fellner.
Si bien subrayó que “el tema seguridad fue abordado con mucha responsabilidad”, recordó que desde su banca se hizo “mucho hincapié en el aumento de la inseguridad en Jujuy”. A su entender, “es importante que se hable de este tema, pero obviamente van a faltar acciones concretas que es lo que queremos ver y efectivamente se materialicen en los próximos días”.
Finalmente, manifestó: “no vimos un cambio en la matriz productiva, ni una sola mención de lo que está pasando en Cannava, Jujuy Digital, Xuma. Vamos a seguir insistiendo para que nos den datos, no a nosotros, sino a todos los jujeños”.
Por su parte, el legislador Gastón Remy expresó su desacuerdo por la presentación de un “esquema donde se pone el eje en 2 o 3 grandes grupos para darles más exención fiscal, más ayuda, para que ellos supuestamente drenen a la mayoría”.
“Venimos viendo desde hace tiempo que nunca hay drenaje”, cuestionó el diputado.
A su entender, el endeudamiento provincial es otro punto crítico. “Es un presupuesto para endeudar a la provincia en dólares, de 230 mil en total, la mayor parte para hacer infraestructura a la minería. No se está pensando en Alto Comedero, en obras para inundaciones o más viviendas”, dijo.
Finalmente, insistió en las prioridades del gasto público, marcando que el ajuste debería empezar por la política y no por los derechos básicos de la población más golpeada por la crisis.