Productores y emprendedores participaron en Perico de la segunda edición del Frutillazo, una jornada que busca consolidar a la frutilla como una de las producciones características de los Valles jujeños. El evento combinó comercialización, gastronomía y actividades culturales, mientras el sector proyecta mejoras en tecnología, conservación y logística para llegar a nuevos mercados.
La producción de frutilla volvió a ser protagonista en Perico, donde se realizó la segunda edición del Frutillazo, un encuentro que reunió a productores, emprendedores, autoridades y vecinos con el objetivo de mostrar el potencial productivo y comercial que tiene este cultivo en los Valles de Jujuy.
La propuesta permitió comercializar frutilla fresca y una amplia variedad de productos elaborados a partir de la fruta, entre ellos mermeladas, alfajores, tartas y licuados, generando un espacio de venta directa y promoción para quienes forman parte de esta cadena productiva.
El evento también incorporó actividades artísticas y la elección de la Embajadora de la Frutilla, reforzando una iniciativa que busca trascender lo estrictamente comercial para convertirse en una celebración representativa de la producción de los Valles.
Una actividad que genera empleo en los Valles
La producción frutillera tiene presencia principalmente en zonas como Perico, El Pongo, El Cadillal y Las Pampitas, donde constituye una alternativa económica que moviliza mano de obra y genera actividad tanto en la producción primaria como en la elaboración y comercialización.

Durante su recorrida por el Frutillazo, el gobernador Carlos Sadir destacó precisamente ese impacto económico y laboral.
“Es una gran oportunidad para que nuestros productores de frutillas puedan mostrar y vender sus productos. Esto les permite, obviamente, seguir creciendo en esta actividad que es tan importante para la zona de Perico, de El Pongo, de Cadillal y Las Pampitas”.
El mandatario provincial también puso el foco en la cantidad de puestos de trabajo vinculados con esta producción.
“Felicito a los productores por su trabajo enorme porque es una actividad que genera muchos puestos de trabajo y riqueza para la zona”.
La segunda edición llega, además, al cierre de una campaña que presentó dificultades para los productores, aunque terminó con resultados positivos.
El intendente de Perico, Rolando Ficoseco, destacó la importancia de continuar respaldando al sector.
“Este año la producción fue difícil, pero así se termina una campaña con buenos resultados”.
El desafío de conservar mejor y llegar a nuevos mercados
Uno de los principales desafíos de la actividad es la comercialización de un producto altamente perecedero. En ese contexto, durante el encuentro se anticipó un proyecto que podría mejorar las condiciones logísticas de la cadena frutillera.
La iniciativa contempla desarrollar en el Parque Industrial de Perico infraestructura con cámaras de frío que permita extender las condiciones de conservación de la fruta y facilitar su traslado hacia mercados más alejados.
“Tenemos un proyecto logístico muy importante que estará en el Parque Industrial de Perico, donde se está buscando un crédito del Banco Mundial para tener un espacio con cámaras de frío para mejorar el mantenimiento de la frutilla y hacerla llegar a otros mercados”.
La incorporación de infraestructura de frío podría convertirse en un factor relevante para el crecimiento del sector, ya que permitiría reducir pérdidas, mejorar las condiciones de almacenamiento y ampliar las posibilidades de comercialización fuera de la provincia.
A esto se suma la intención de avanzar en la incorporación de tecnología y mejoras en la calidad de la producción, fortaleciendo un circuito que comprende desde los productores primarios hasta los pequeños emprendimientos que agregan valor mediante alimentos elaborados.
El Frutillazo busca seguir creciendo
Con dos ediciones realizadas, el Frutillazo comienza a posicionarse como una vidriera para una actividad característica de los Valles jujeños. La propuesta apunta a acercar directamente productores y consumidores, pero también a generar mayor reconocimiento sobre el peso económico que tiene la frutilla para distintas localidades de la región.
La segunda edición fue declarada además de interés legislativo, como reconocimiento a la producción desarrollada en la zona.
Durante el encuentro, Sadir planteó incluso la posibilidad de darle una nueva escala al evento.
“Celebro este segundo 'Frutillazo' y seguramente el próximo año será una fiesta provincial y vamos a trabajar para que así sea”.
De concretarse esa proyección, el encuentro podría convertirse no solo en una celebración de la producción frutillera, sino también en una herramienta de promoción para los productores, emprendedores y elaboradores que buscan ampliar mercados y agregar valor a una actividad que genera empleo y movimiento económico en los Valles de Jujuy.